Barbaridades en la TV pública

diciembre 3, 2025

La imagen difundida por el Canal 24 horas de RTVE muestra una escena preocupante por partida doble: una barbaridad de fondo —la actuación presuntamente ilegal de un ministro— y una barbaridad de forma —una falta ortográfica en el rótulo informativo.

Ambas, lejos de neutralizarse, se potencian en su efecto corrosivo sobre la confianza pública.

Ocultaciones: la barbaridad de fondo

El titular reza: Marlaska, ante el Europarlamento. Bruselas considera que ocultó ‘pruevas’ clave.

Si esta acusación se sostiene, estaríamos ante una actuación tan ilegítima como ilegal: el ministro del Interior habría ocultado información relevante a una institución europea, vulnerando principios de transparencia y legalidad.

No se trata de una mera controversia política, sino de una posible infracción que afecta al núcleo del Estado de derecho. Que un representante público actúe en contra de la ley que debe custodiar es una forma grave de descomposición institucional.

La barbaridad de forma: pruevas

Pero lo que más llama la atención —y lo que más nos interpela como editores, lingüistas y ciudadanos— es el error ortográfico en el rótulo: pruevas con V. No es un desliz menor. Es una falta elemental, en una palabra clave del titular, emitida por un canal público en horario informativo.

Este tipo de errores no solo denotan descuido: erosionan la autoridad lingüística de RTVE, comprometen su función pedagógica y proyectan una imagen de precariedad profesional. En un contexto donde la televisión pública debería ser garante de corrección y rigor, escribir pruevas en pantalla y mantenerlo sin disculparse, equivale a abdicar de esa responsabilidad.

Quizás esto también influya que a Televisión Española se la conozca más por Televisión Espantosa.

Cuando la forma traiciona el fondo

Lo más inquietante es que ambas barbaridades —la institucional y la comunicativa— se refuerzan mutuamente. Un ministro que presuntamente oculta pruebas y un medio público que no sabe escribir pruebas componen una escena simbólica: la verdad se oculta y el lenguaje se degrada. La forma, lejos de corregir el fondo, lo traiciona.

En tiempos de desinformación, el lenguaje debe ser el último bastión de claridad. RTVE, como medio público, tiene el deber de cuidar cada palabra, cada rótulo, cada signo. Porque cuando el lenguaje falla, todo lo demás se tambalea.

La cosa es que, efectivamente, pretenden que tras tambalearse, se derribe y nos caiga encima de todos… Cosas de socialistas.

 

Barbaridad. Pantalla del Canal 24 horas de RTVE mostrando un rótulo con la frase “Marlaska, ante el Europarlamento. Bruselas considera que ocultó pruevas clave”, donde aparece la falta ortográfica 'pruevas' en lugar de 'pruebas'

Artículos relacionados

Los nombres importan

Los nombres importan

No sé si a usted le pasa lo mismo, pero a mí me alteran sobremanera esas gentes que ni siquiera respetan la ortografía de sus propios nombres. Hoy vamos con uno de ellos, aunque parece que la responsabilidad final no es suya en este caso, sino de la entidad...

leer más
Las mayúsculas no excusan

Las mayúsculas no excusan

Que en un mismo cartel aparezcan CALIFICACIÓN con tilde y, antes, PABELLON y CODIGO, ambas sin tilde, no es una anécdota: es incultura ortográfica o desidia profesional. No hay tercera vía. Así, la administración pública es, sin duda, culpable, aunque nadie se declare...

leer más
Tener y poseer

Tener y poseer

Vean bien la foto, por favor: se trata de una calle que 'posee' más de 14 kilómetros de extensión. Ahí es nada, pero no por la longitud sino por la capacidad de poseer. ¿Dónde está publicada semejante barbaridad? En un medio de prensa (no es de información sino de los...

leer más