Hay insultos que retratan más que hieren, y rajabroqueles es uno: palabra antigua, sonora y precisa, que señala al valentón de fachada, al guapo de ruido y poco riesgo.
Un término del Siglo de Oro que sigue funcionando porque sigue habiendo candidatos. Cada vez más, lamentablemente, aunque ellos no saben que lo son.
| Insulto | Rajabroqueles |
|---|---|
| Significado | Valentón que se jacta de pendenciero y guapo; fanfarrón que presume de bravura pero suele arrugarse cuando llega la hora. |
| Etimología | De rajar (acobardarse, huir) y broquel (escudo pequeño). Textualmente es el que raja incluso con escudo, es decir, quien presume de valiente pero no sostiene la pose. |
| Usos comunes | Mucho presume, pero es un rajabroqueles / En cuanto vio el lío, salió como buen rajabroqueles |
| Curiosidades | Muy usado en el Siglo de Oro: insulto culto, eficaz y con retranca; mezcla la pose del guapo con la cobardía del que solo ladra |
En tiempos de exabruptos rápidos y poca imaginación, rajabroqueles es un insulto certero que recuerda que la lengua ya resolvió hace siglos cómo nombrar al fanfarrón que presume de pendenciero.
Rescatarlo no es arqueología: es exactitud. Y, de paso, un pequeño placer verbal.




