Aculturar. Significado

Aculturar es una de esas palabras que se usan en ambientes académicos pero que no figuran en el vocabulario del hispanohablante medio. Y creemos en hablarydecir que es preciso que el concepto, al menos se mantenga. Y eso no está demasiado claro hoy en día…

Aculturar. Origen y significado

La palabra aculturar ocupa un lugar central en los estudios antropológicos y sociológicos modernos. Este verbo transitivo, que etimológicamente combina el prefijo a-, la raíz cultura y el sufijo verbal -ar, describe el proceso por el que individuos o grupos adoptan o asimilan elementos de una cultura diferente a la propia. El diccionario oficial lo define como incorporar a un individuo o a un grupo humano elementos culturales de otro grupo.

Cultura proviene del latín cultura, que a su vez deriva del participio cultus del verbo colere, que significa cultivar, habitar, venerar y conservar. En sus orígenes, el término se utilizaba principalmente en ámbitos agrícolas.

El concepto de cultura comenzó a adquirir un significado más amplio en Europa durante los siglos XVIII y XIX. Inicialmente, se asociaba con el proceso de mejora personal, similar al cultivo agrícola, y se refería al desarrollo del individuo a través de la educación y el refinamiento de sus capacidades. A medida que avanzaba el tiempo, el término pasó a abarcar no solo la educación individual, sino también las costumbres, creencias y modos de vida de una comunidad.

Aculturar. Proceso

La aculturación es un proceso gradual que se desarrolla a lo largo del tiempo. Requiere un contacto continuo y directo entre culturas, lo que resulta en una incorporación de nuevos elementos culturales y un reajuste de los patrones existentes. Aunque suele percibirse como unidireccional, la aculturación genera influencias mutuas entre las culturas en contacto.

Aculturarse no implica abandonar por completo la cultura de origen, se trata de un proceso de negociación y adaptación en el que los individuos buscan un equilibrio entre sus raíces culturales y las nuevas influencias a las que están expuestos.

Fases y factores de la aculturación

H. D. Brown cree que inicialmente puede haber un período de euforia caracterizado por el entusiasmo hacia la nueva cultura. Sin embargo, esto puede dar paso a una fase de inseguridad, marcada por la confusión y posiblemente un choque cultural. Con el tiempo, se produce una recuperación gradual, donde el individuo comienza a adaptarse y aprender. Finalmente, se alcanza una etapa de aceptación, donde la persona se siente cómoda e integrada en la nueva cultura.

Son factores influyentes en este proceso la distancia social y psicológica entre las culturas, la motivación del individuo o grupo, el nivel de exposición a la nueva cultura, las políticas de integración del país receptor y la existencia de redes de apoyo social y comunitario, todos juegan un papel crucial.

Niveles de aculturación

W. Acton y J. Walter de Felix profundizaron en la comprensión de este fenómeno al proponer que la aculturación ocurre en diferentes niveles de profundidad. Desde un conocimiento superficial turístico de la nueva cultura, pasando por un nivel de supervivencia donde se puede funcionar en situaciones cotidianas, hasta llegar a niveles más profundos de inmigración y ciudadanía, donde se alcanza una mayor integración y comprensión cultural, llegando incluso al biculturalismo.

La aculturación es, pues, un fenómeno que juega un papel crucial en la configuración de las sociedades modernas. Su estudio ofrece claves para abordar los desafíos de la diversidad cultural y promover una convivencia armoniosa en un mundo cada vez más interconectado.

No obstante, jamás se dice que lo más relevante es la voluntad, el deseo de incorporarse a todos los efectos a una nueva forma de ver la vida. Las causas por las que se produce la emigración son fundamentales para lograr o no la aculturación. Y por eso hay puertas que deben cerrarse.

 

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