Tú me quieres blanca

septiembre 3, 2024

Alfonsina Storni

A continuación el texto íntegro de Tú me quieres blanca, poema de Alfonsina Storni

Tú me quieres blanca
Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
sobre todas, casta.
De perfume tenue.
corola cerrada.

Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.

Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.
Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,

me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;

bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua.
Habla con los pájaros
y lévate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tornadas,

y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
y
preténdeme casta.

La autora

La argentina Alfonsina Storni fue una poetisa y también narradora, nacida el 29 de mayo de 1892 en Capriasca (Suiza) y fallecida el 25 de octubre de 1938 en Mar del Plata ( Argentina). Es, sin duda, una de las voces más relevantes de la poesía hispanoamericana. Vinculada con el modernismo, Storni es reconocida por su poesía que refleja una perspectiva feminista y una originalidad que cambió el sentido de las letras en Latinoamérica. Asimismo, su obra no solo aborda temas de amor y dolor, sino también la lucha por la igualdad de género y la independencia femenina.

La obra de Storni se caracteriza por su exploración del imaginario femenino y su desafío a las normas establecidas de su época. Su poesía aborda temas como la independencia, la lucha por la igualdad de género y la introspección personal. Aunque Storni vivió en una época conservadora, logró desafiar las normas sociales con su poesía.

Su vida estuvo marcada por la enfermedad, ya que le diagnosticaron cáncer de mama. Este diagnóstico y su lucha contra la enfermedad influyeron, por tanto, profundamente en su obra, reflejando el dolor y el miedo a través de sus versos. Lamentablemente, Alfonsina Storni eligió, sin embargo, terminar su vida suicidándose.

Su obra

La inquietud del rosal (1916); El dulce daño (1918); Irremediablemente (1919); Languidez (1920); Ocre (1925) y Mundo de siete pozos (1934), además de su última obra, Mascarilla y Trébol (1938) son sus creaciones más reconocidas.

El poema que publicamos hoy en el poemario lo integró, en efecto, en El dulce daño. Es indudable que es un ejemplo destacado de su poesía feminista y su habilidad para abordar temas complejos con gran maestría lírica. Y, además, es una crítica cierta sobre las expectativas sociales impuestas a las mujeres y la hipocresía de dichas demandas.

En general, su obra poética se caracteriza por dejar de lado el erotismo y abordar los temas desde un punto de vista abstracto y reflexivo. Además, sus obras reflejan una profunda introspección y una lucha constante por la igualdad de género. Por lo tanto, Alfonsina Storni es considerada una pionera en la literatura feminista latinoamericana. Por su parte, Storni utilizó su poesía para cuestionar y desafiar las expectativas tradicionales impuestas a las mujeres de su época.

Su prolífica producción literaria está compuesta también por obras de teatro y ensayos. Ahí también muestra su valentía y compromiso con la causa feminista.

NOTA ADICIONAL: Siempre estamos encantados de recibir sus críticas, comentarios o sugerencias en hablarydecir@gmail.com

Artículos relacionados

El fulgor de San Telmo

El fulgor de San Telmo

Aída Elena Párraga San Telmo   Todos los días prendida de tu sombra como rayo de sol buscando abrigo, prendida por tu piel que me hace hoguera, prendida de tu olor y tu mirada. Como río buscando cause entre tus manos, prendida voy de tus deseos. Prendida como...

leer más
A la hora final

A la hora final

Circe Maia A la hora final A la hora final cada uno tendrá su pequeño paisaje para borrar con él esa penumbra de habitación de enfermo. Este trozo de río no está mal, por ejemplo, para guardarlo así: las costas verdes rodeándolo, brillante, silencioso. Y son dos...

leer más
Nada soy

Nada soy

Begoña Abad Nada soy Cuando paseo en el bosque, árbol soy y el sol que se filtra entre las hojas, el aire que las mueve o el insecto que las habita. Y si es el mar lo que contemplo me hago ola mansa y espuma y pájaro marino. Si escucho música me transformo en nota o...

leer más