Circe Maia
A la hora final
Sobre A la hora final
En A la hora final (1998), Circe Maia construye una meditación sobre la muerte sin recurrir al dramatismo ni a la oscuridad.
El poema propone un gesto íntimo y humano: elegir un paisaje propio para acompañar el tránsito, un espacio interior capaz de disipar la penumbra de la enfermedad. Ese paisaje no es solo un refugio imaginado, sino una forma de mirar, de sostener la conciencia cuando el cuerpo se apaga.
Maia introduce entonces un doble movimiento: mientras el bote avanza hacia adelante, la imagen retrocede y abre el pensamiento, como si la mente encontrara un territorio más amplio justo cuando la vida se estrecha. En ese contraste entre el avance físico y el retroceso de la imagen se insinúa una separación suave, casi natural, entre cuerpo y conciencia.
El poema culmina en un desprendimiento sin estridencias: al soltar amarras, el viajero no verá los objetos de la enfermedad, sino el río resplandeciente bajo la luz. La poeta sugiere así que incluso en el último instante existe un margen de libertad, una elección íntima que devuelve dignidad al final.
Es un poema que acompaña sin consolar, que ilumina sin negar la realidad y que encarna la ética de claridad y sobriedad que define la voz de Circe Maia.
La autora: Circe Maia
Circe Maia, nacida en Montevideo en 1932 y radicada en Tacuarembó, es una de las voces más singulares y perdurables de la poesía uruguaya contemporánea.
Su obra se caracteriza por una claridad que no simplifica, por una serenidad que no elude el dolor y por una ética de la mirada que convierte lo cotidiano en un espacio de revelación.
Su vida estuvo marcada por la docencia, por la militancia silenciosa y por la experiencia del exilio interior durante la dictadura uruguaya, cuando su marido fue encarcelado y ella misma sufrió vigilancia y censura. Esa experiencia no la llevó al grito, sino a una forma de firmeza íntima que impregna sus poemas: una defensa de la lucidez, de la dignidad y de la atención al mundo.
Su poesía se despliega en un registro que combina la observación minuciosa con una reflexión ética que nunca se impone, sino que se desprende naturalmente de las cosas.
Maia ha cultivado también la traducción y el ensayo, siempre desde la misma convicción de que la palabra puede ser un lugar de encuentro y de claridad. Su obra, lejos de la estridencia, ha crecido con el tiempo hasta convertirse en un referente de sobriedad luminosa en la literatura hispanoamericana.
Su obra
Poesía: En el tiempo (1958); Presencia diaria (1964); Superficies(1982); Destrucciones(1986); Dualidades(2001); Por detrás de mi voz (2004); Breve sol (2010).
Ensayo: Notas para una lectura (2004); La palabra dada (2013).
¡Bienvenida a nuestro Poemario, Circe Maia!




