Behetría: del latín al caos

Es behetría otra de esas palabras que prácticamente habitan en el baúl de los olvidos y ese baúl es más bien un cofre herméticamente sellado, cerrado a cal y canto.

Cuando analizamos su significado nos preguntamos: ¿y por qué habrá dejado de utilizarse?, ¿será que el concepto también ha caído aniquilado por inacción? La respuesta no puede ser más rotunda. Veámoslo.

Behetría. Etimología

Procede de benefactría. que, a su vez, proviene del latín tardío benefactor, que significa uno que confiere un beneficio, un amable ayudante, especialmente uno que dota a una institución de caridad. Esta palabra se deriva de la expresión en latín bene facere, que se compone de bene, que significa bien y facere que significa hacer.

Por lo tanto, benefactría debe interpretarse como un conjunto o estado de hacer el bien.

Significado

Como siempre en hablarydecir, acudimos a la fuente de las fuentes: el diccionario oficial de la RAE, que nos dice que tiene dos acepciones:

  • Confusión o desorden.
  • Antiguamente, población cuyos vecinos, como dueños absolutos de ella, podían recibir por señor a quien quisiesen.

En su segunda acepción, las behetrías eran características del reino de Castilla, al norte del río Duero, durante la Edad Media. Los habitantes del pueblo podían elegir a su señor y pactar las condiciones del contrato. Existían dos tipos fundamentales de behetría:

  • Behetría de mar a mar: los campesinos podían elegir a su señor entre candidatos de cualquier procedencia.
  • Behetría de linaje: los campesinos solo podían elegir entre habitantes de origen noble de la comarca.

Behetría. Usos

En conformidad con lo anterior, hoy en día, este término solo se utiliza en un contexto. Es lógico que la segunda acepción del vocablo, esté solo destinada a usos históricos y académicos, por cuanto la situación que describe ya no existe.

En cuanto al primer significado, las cosas cambian radicalmente. Se usa para describir una situación de confusión o desorden. Por ejemplo, podría decirse La reunión se convirtió en una behetría cuando todos empezaron a hablar al mismo tiempo o La fiesta de cumpleaños era una behetría cuando todos los niños comenzaron a correr y jugar sin control. Y, desde luego, con más razón: este es un gobierno de hombres (y mujeres, claro) de behetría.

Curiosidades

El Libro Becerro de Behetrías. En 1351, el rey Pedro I de Castilla ordenó la creación del Libro Becerro de Behetrías. Este libro tenía como objetivo inventariar el estado de la propiedad de las tierras en más de 2.400 núcleos de población de las actuales regiones de Cantabria, La Rioja y Castilla y León. Este registro oficial documentó la titularidad de aquellas tierras de la Meseta Norte.

Derecho de yantar. En la behetría, el vasallo tenía la obligación de alojar y alimentar a su señor si este viajaba con su séquito por la behetría. Ese derecho se conocía como derecho de yantar.

Transformación. Durante la crisis de la Baja Edad Media, la condición de hombre de behetría quedó equiparada a la de vasallo solariego. Esto marcó el fin de la behetría como institución jurídica.

 

 

Behetría

Artículos relacionados

Intemerata, del altar al olvido

Intemerata, del altar al olvido

Es una impresión personal pero creo que durante el siglo pasado intemerata era una palabra de uso normal que iba decayendo año a año. Ahora está en desuso casi absoluto. Y es por eso que vamos a intentar rescatarla. Significado ¿Qué nos dice al respecto el diccionario...

leer más
Corrumpente, olvido injusto

Corrumpente, olvido injusto

Entre los vocablos que la lengua española ha ido dejando en los márgenes, corrumpente ocupa un lugar peculiar. No es un arcaísmo medieval ni un cultismo extravagante: es una palabra perfectamente formada, heredera directa del latín y documentada en diccionarios...

leer más
Popar, ternura y desdén

Popar, ternura y desdén

Nuestra sección Rescatando palabras olvidadas busca devolver al idioma esos matices que el uso cotidiano ha ido dejando en penumbra. Entre esos términos destaca popar, un verbo que, pese a su sonoridad clara y su enorme riqueza expresiva, ha quedado relegado a los...

leer más