Continuamos ampliando y avanzando con nuestra sección de Seres mitológicos. Hoy el protagonista es Eetes o Aetes.
Mitología griega
Eetes. Orígenes
Eetes (o Aetes) fue un rey mítico de la Cólquida (actual Georgia), hijo del dios solar Helios y la oceánide Perseis. Perteneció a una estirpe de figuras poderosas: hermano de Circe, la maga de La Odisea, y de Pasífae, reina de Creta y madre del Minotauro. Su genealogía lo vincula con algunos de los mitos más relevantes de la antigua Grecia, como el ciclo de los argonautas y la tragedia de Medea.
Atributos y simbolismo
Aunque las fuentes no detallan su apariencia física, Eetes es retratado como un rey mago, dotado de:
- Sabiduría arcana. Heredó conocimientos mágicos de su linaje, al igual que Circe.
- Custodia del vellocino de oro. Objeto sagrado que recibió de Frixo y clavó en un roble dentro de un bosque consagrado a Ares.
- Doble reinado. Gobernó primero en Corinto y luego en la Cólquida, donde fundó la ciudad de Ea.
Papel en el mito de los argonautas
Eetes es conocido principalmente como el antagonista de Jasón. Cuando los argonautas llegaron a la Cólquida para reclamar el vellocino, el rey les impuso pruebas imposibles:
- Uncir toros que escupían fuego y arar con ellos un campo.
- Sembrar dientes de dragón, que generaron un ejército de guerreros.
- Derrotar al dragón insomne que custodiaba el vellocino.
Con la ayuda de su hija Medea—quien, enamorada de Jasón, le proporcionó pócimas mágicas—, el héroe superó las pruebas. Sin embargo, Eetes incumplió su promesa y persiguió a los argonautas, lo que llevó a Medea a asesinar a su propio hermano Apsirto para retrasarlo.
Eetes. Personalidad y legado
Eetes encarna la ambivalencia del poder:
- Hospitalario y cruel. Acogió a Frixo pero traicionó a Jasón.
- Vengativo. Su persecución fracasó por la intervención de Medea.
- Símbolo cultural. Representa la resistencia de las culturas no griegas (como la cólquide) frente al expansionismo helénico.
Su figura inspiró temas como la traición, la magia y los límites de la autoridad, consolidándose como un arquetipo del gobernante que oscila entre la sabiduría y la tiranía. Algunos estudiosos, como Estrabón y Arriano, lo asociaron con ruinas y linajes reales en la Cólquida, sugiriendo que pudo basarse en una figura histórica local.
El propio nombre de Eetes, derivado del griego aietós (águila), conlleva conexiones con lo divino y lo guerrero, reforzando su rol como custodio de un objeto sagrado.