El boli es de Biró

enero 15, 2026

Inventor incansable y observador meticuloso, Ladislao José Bíró, el inventor que transformó para siempre la forma en que escribimos.

Ladislao Biró. Infancia y formación

Ladislao José Biró —nacido László József Bíró en Budapest el 29 de septiembre de 1899— llegó al mundo con un pronóstico médico pesimista: era un bebé extremadamente pequeño y frágil. Su madre improvisó una incubadora casera con una caja de zapatos y una bombilla, un gesto que, según varias biografías, salvó su vida.

Creció en el seno de una familia judía húngara y desde muy joven mostró una curiosidad técnica inagotable. Estudió medicina y arte, pero no terminó ninguna de las dos carreras; su vocación real era inventar.

Primeras inquietudes y trabajos

Antes de convertirse en inventor reconocido, Biró trabajó como periodista, pintor y escultor. Su experiencia en redacciones fue decisiva: las plumas estilográficas manchaban, goteaban y requerían un mantenimiento constante. Ese problema cotidiano se convertiría en la semilla de su invento más célebre.

El nacimiento del bolígrafo

La idea surgió al observar cómo la tinta de imprenta se secaba rápidamente sin correrse. Junto a su hermano György Bíró, químico, desarrolló una tinta más viscosa y un sistema de bola giratoria que permitía distribuirla de forma uniforme. En 1938 patentó el primer prototipo funcional del bolígrafo, un invento que revolucionaría la escritura moderna.

El diseño definitivo llegó en la década de 1940, cuando Biró perfeccionó el mecanismo y lo adaptó para un uso cotidiano fiable. El invento se conoció en Argentina como birome, acrónimo de Bíró y Meyne, su socio en la fabricación local.

Biró en Argentina

La Europa de entreguerras y el avance del nazismo empujaron a Biró a abandonar Hungría. Tras un encuentro fortuito con el presidente argentino Agustín P. Justo, decidió emigrar a Buenos Aires en los años cuarenta, donde encontró un entorno más seguro y propicio para desarrollar sus proyectos. Allí obtuvo la nacionalidad argentina y continuó inventando con una energía inagotable.

Un inventor prolífico

Aunque el bolígrafo eclipsó todo lo demás, Biró patentó más de 30 inventos: una máquina de lavar, un perfumero automático, un sistema electromagnético precursor del tren bala japonés y diversos dispositivos mecánicos y químicos. Su creatividad era constante, casi compulsiva.

Reconocimiento y legado

El bolígrafo se convirtió en un objeto universal, adoptado por escuelas, oficinas, ejércitos y gobiernos. Su impacto fue tan profundo que en Argentina se celebra cada 29 de septiembre el Día del Inventor en su honor.

En 2007 ingresó en el Salón Nacional de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

Biró murió el 24 de octubre de 1985 en Argentina, dejando tras de sí un invento que prácticamente no ha cambiado desde su concepción y que sigue siendo una herramienta cotidiana en todo el mundo.

Biró. Una vida marcada por la observación

La historia de Ladislao José Biró es la de un hombre que convirtió un problema trivial —una pluma que mancha— en una solución global. Su bolígrafo democratizó la escritura, simplificó la vida diaria y se convirtió en uno de los objetos más influyentes del siglo XX.

Su legado no es solo técnico: es una lección sobre cómo la mirada atenta puede transformar lo ordinario en extraordinario.

Retrato caricaturesco de Ladislao José Biró sosteniendo un bolígrafo gigante mientras dibuja una línea azul

Artículos relacionados

Del Río y el vanadio

Del Río y el vanadio

Aunque esta sección se dedica habitualmente a inventores, hoy hacemos una excepción necesaria: nos detenemos en un descubridor cuya aportación científica —el hallazgo del vanadio— merece plenamente ocupar este espacio. Andrés Manuel del Río. Orígenes Andrés Manuel del...

leer más
Manuel Jalón, ingenio doméstico

Manuel Jalón, ingenio doméstico

Presentamos hoy en  Inventores a uno de esos hombres que convierten la observación en el verdadero impulso de su capacidad creadora. Manuel Jalón Corominas no solo cambió la forma de limpiar una casa: cambió la relación entre el cuerpo y el trabajo cotidiano....

leer más
Francisco Salvá, ciencia y modernidad

Francisco Salvá, ciencia y modernidad

Presentamos hoy en Inventores a un precursor, a unos de esos hombres que son imprescindibles para el desarrollo científico: Francisco Salvá Campillo. Francisco Salvá. Formación e inquietudes Nació en Barcelona en 1751, en el seno de una familia acomodada vinculada a...

leer más