Rabiolis es un insulto menor, juguetón y deformado, que convierte el enfado ajeno en motivo de burla ligera.
Ni procede del italiano ni se escribe con uve: el insulto certero de hoy, tan presente en el habla cotidiana como ignorado por el diccionario de la RAE, demuestra que la lengua popular siempre va un paso por delante.
El genuino rabiolis
| Insulto | Rabiolis |
|---|---|
| Significado | Cascarrabias con matiz juguetón: persona que protesta o gruñe, pero de forma más tierna, exagerada o risible que verdaderamente hostil |
| Etimología | Deformación humorística de rabioso/rabiosa, siguiendo el patrón coloquial español de añadir sufijos lúdicos (-olis, -olis, -etes) para suavizar y ridiculizar. No implica rabia real, sino enfado teatralizado. La evolución semántica lo acerca al cascarrabias, pero sin su dureza |
| Usos comunes | No seas rabiolis, que solo te he movido el vaso / Mi abuelo está un poco rabiolis hoy, pero se le pasa |
| Curiosidades | Funciona como insulto afectivo: permite señalar mal humor sin confrontación. En muchos contextos se usa casi como etiqueta cariñosa para gruñones domésticos (a diferencia de cascarrabias) |
Rabiolis vive en ese territorio delicioso donde el español convierte la irritación en caricatura: un insulto que no hiere, sino que desactiva: es un cascarrabias suavizado por la risa, más personaje que amenaza.




