Entre cabestro y cazurro

mayo 14, 2024

Insultos en español: de cabestro a cazurro.

Y es que, ciertamente, los hay para todos los gustos, para refinados y para zafios. Continuamos hoy en Insultos certeros en español con los primeros de los comienzan por la tercera letra del abecedario:

Cabestro: Además del buey manso que guía a las reses bravas, cabestro es también una persona torpe o ruda.
Cabraloca: Aunque la RAE no considera a este vocablo, nosotros sí. Es la persona alocada, que obra sin pensar en las consecuencias de sus actos.
Cabezalberca: Es la persona que tiene la cabeza muy grande o desproporcionada, aunque tampoco lo apruebe el diccionario.
Cabezabuque: Nada, otra que no sale, pero es un cabezón, terco, esa gente obstinada en su dictamen y parecer.
Cabrón: Poco hay que explicar aquí, el más conocido de los insultos en español: Que hace malas pasadas o resulta molesto. También el que soporta la infidelidad de su mujer.
Cachigordo: Los pequeños y gordos lo son.
Cachivache: Para cosas es algo inservible. Para personas, los grotescos, embusteros e inútiles.
Candongo: Zalamero y astuto. Que tiene maña para huir del trabajo.
Cafre: Parece ser que los habitantes de la Cafrería eran tan bárbaros y crueles como zafios y rústicos.
Cagalindes: Tampoco nos presenta el diccionario oficial al que más que cobarde es melindroso, que solo se enfrenta al riesgo de asumir riesgos.
Cagaprisas: Esas personas impacientes y molestas que siempre están metiendo prisa. Apurón, apurete.
Cagarruta: Los que se parecen a los excrementos de animales de ganado menor.
Cagón: A veces son divertidas las definiciones que nos da la RAE: Que exonera el vientre muchas veces. Ya en la segunda acepción indica persona muy medrosa y cobarde.
Cagueta: Cobarde, pusilánime, apocado.
Calabaza: Ser inepto y muy ignorante.
Calambuco: Esos que ostentan falsas o exageradas devociones o admiraciones, especialmente en Cuba.
Calamidad: Incapaz, inútil, molesto.
Calavera: Hombre disipado, juerguista e irresponsable.
Caldúo: Dícese de la persona y, sobre todo, del niño que da mucho la tabarra. Una pesadilla de crío.
Calientaestufas: Pues eso, alguien que no sirve para nada o es muy inútil.
Calientahielos: Persona que se hace la interesante o la simpática sin conseguirlo.
Calzamonas: Así como un espantapájaros, ese individuo con piernas muy largas y delgadas.
Camasquince: Entremetido.
Canalla: Gente baja, ruin, despreciable y de malos procederes, rastrero, miserable, mezquino, bandido, sinvergüenza, vil.
Cansalmas: Otra pesadilla de persona que repite siempre las mismas historias.
Cansino: Pesado, aburrido, cansado.
Cantamañanas: Gentes de poco fiar. Persona informal, fantasiosa, irresponsable, que no merece crédito: alguien que se inventa mentiras y se las llega a creer.
Capullo: Novato, estúpido, molesto.
Cara– seguido de lo que sea (carapán, carapiña, caracandado, caracaballo, caracartón, caraculo, caraflema, carajaula, carajote, carapapa, carapijo, carasepia …) Una forma de decir que alguien es muy feo.
Carcunda: De actitudes retrógradas.
Casquivano: Poco reflexivo, banal, voluble. Y también ese que suele coquetear o establecer relaciones amorosas ocasionales o pasajeras.
Cazurro: Alguien que es muy bruto, basto, torpe o grosero. En otro sentido, malicioso, reservado y de pocas palabras.

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