Fama póstuma
Microrrelato de Neus Aguado
La pintora Alba del Canal era famosa porque en su primera juventud había pintado un efebo y lo había titulado El efebo. La crítica fue unánime al afirmar: «No se sabe si contemplamos a un adolescente o a una adolescente, es verdaderamente genial tanta ambigüedad». A raíz de este hecho, que se remonta en su trascendencia a la antigua Grecia, la pintora no había vuelto a pintar nada que provocara la atención de la crítica; pero eso sí, la gloria le duró varios lustros. Incluso después de muerta fue recordada por El efebo y no por sus ochocientas acuarelas de Venecia. Acuarelas que le ocasionaron un artritismo considerable, del cual murió a los ochenta y cuatro años.
Sobre Fama póstuma
Fama póstuma apareció por primera vez en 66 maneras de mirar (2023), el volumen donde Neus Aguado reúne microrrelatos que funcionan como pequeñas cámaras de observación: piezas breves, afiladas, que desmontan con ironía los rituales culturales, afectivos y sociales contemporáneos. Desde hoy se integra en la colección de microrrelatos de hablarydecir.com
Lectura crítica
Fama póstuma es un ejemplo paradigmático de cómo Aguado utiliza la brevedad no como limitación, sino como mecanismo de precisión. El relato plantea una situación mínima: una autora que no ha logrado reconocimiento en vida. La narración avanza con un tono neutro, casi administrativo, que evita cualquier sentimentalismo. Esa frialdad es deliberada: prepara el terreno para un remate seco, donde la fama llega cuando ya no puede ser disfrutada.
El efecto es doble:
- Crítico: expone la lógica absurda del mercado literario, que a menudo consagra a los autores cuando ya no pueden participar de su propio prestigio.
- Existencial: subraya la fragilidad del deseo de reconocimiento y la ironía de la posteridad como consuelo.
La autora: Neus Aguado
Neus Aguado (Córdoba, Argentina, 1955) ha construido su trayectoria en Barcelona desde la infancia, moviéndose entre la poesía, la narrativa breve, el periodismo cultural y la crítica literaria. Su formación en Arte Dramático y en Ciencias de la Información marcó una sensibilidad doble: por un lado, la atención al gesto, la voz y la escena; por otro, la mirada analítica hacia los discursos públicos y los mecanismos de la cultura. Desde muy joven colaboró en varios periódicos, donde desarrolló una escritura clara, precisa y atenta a los matices del hecho artístico.
Aguado es una figura activa en el tejido literario catalán, implicándose en la defensa de la autoría y en la visibilización de las escritoras. Fue cofundadora del Comité de Mujeres Escritoras del PEN Catalán y ejerció como secretaria general de la ACEC.
Su obra poética, iniciada a finales de los años ochenta, ha ido evolucionando hacia una voz cada vez más depurada, donde la introspección convive con una observación crítica del mundo cotidiano. En paralelo, su incursión en el microrrelato revela una autora capaz de condensar en unas pocas líneas una ironía fina, una mirada lúcida y una capacidad notable para exponer, sin estridencias, las tensiones entre deseo, identidad y reconocimiento.
Su escritura se caracteriza por la contención expresiva, la precisión verbal y una inteligencia crítica que nunca necesita subrayados. Aguado trabaja la brevedad como un espacio de resonancia: cada pieza, ya sea poética o narrativa, funciona como un pequeño mecanismo que ilumina un conflicto, una paradoja o una grieta en la experiencia contemporánea.




