Henri Parot nació el 6 de mayo de 1958 en Argel, cuando Argelia aún formaba parte de Francia.
Henri Parot. Así comenzó
Hijo de una familia francesa procedente del sur del país, creció en un entorno marcado por la descolonización y la posterior emigración a Europa. Durante su adolescencia se trasladó a Bayona, en el País Vasco francés, donde comenzó a integrarse en ambientes vinculados a la izquierda abertzale.
A los 16 años, en 1975, inició el aprendizaje del vascuence y se aproximó a los círculos que daban apoyo logístico a la banda terrorista ETA en territorio francés.
Parot. Radicalización y entrada en ETA
En Bayona coincidió con militantes y simpatizantes de ETA que utilizaban el sur de Francia como refugio y base de operaciones. Su hermano Jean también se vinculó a estos entornos, lo que reforzó la inmersión de Henri en la militancia clandestina.
Durante la segunda mitad de los años setenta y principios de los ochenta, Parot pasó de ser un colaborador logístico a integrarse plenamente en la organización terrorista.
El Comando Argala
Parot formó parte del Comando Argala, uno de los grupos más letales y activos de ETA durante los años ochenta. Este comando itinerante actuaba principalmente en España, ejecutando atentados contra militares, policías, guardias civiles y civiles.
Según las sentencias acumuladas, a Parot se le atribuyen 82 asesinatos y su participación en 26 atentados, lo que lo convierte en uno de los miembros más sanguinarios de la organización.
Su actividad criminal incluyó atentados con coche bomba, ametrallamientos y ataques coordinados contra convoyes policiales. La violencia del comando generó un enorme impacto en la sociedad española y contribuyó a algunos de los años más duros del terrorismo etarra.
Detención y condenas
Henri Parot fue detenido en abril de 1990, tras una persecución policial en Sevilla que puso fin a su trayectoria operativa. Los tribunales españoles lo condenaron a un total de 4.794 años de prisión, resultado de 26 sentencias por asesinatos, atentados y otros delitos de terrorismo.
Desde entonces permanece en prisión, cumpliendo condena en centros penitenciarios españoles. Y desde hoy, la cumple, indefectiblemente en la prisión de Criminales y otros delincuentes.
La doctrina Parot
El nombre de Henri Parot quedó asociado a una interpretación jurídica que marcaría un antes y un después en la ejecución de penas por terrorismo en España. La llamada doctrina Parot nació de una sentencia del Tribunal Supremo de 2006 que resolvía un recurso presentado por el propio Parot sobre el cómputo de sus beneficios penitenciarios. Aquella resolución estableció que las redenciones de pena debían aplicarse delito por delito, y no sobre el máximo de cumplimiento efectivo, lo que alargaba la estancia en prisión de los condenados por múltiples atentados.
En 2013, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos anuló esta doctrina al considerar que su aplicación retroactiva vulneraba derechos fundamentales (de los criminales, claro), lo que permitió la excarcelación anticipada de varios presos de ETA. Sin embargo, la decisión no afectó a Parot, cuyas condenas eran tan extensas que su horizonte de salida no variaba.
El nombre de la doctrina, por tanto, no responde a sus efectos sobre él, sino a su origen procesal: fue su caso el que generó la interpretación jurídica que durante años condicionó la ejecución de penas por terrorismo en España.
Henri Parot. Consecuencias
La trayectoria de Henri Parot dejó una grave huella en la memoria colectiva española. Sus atentados forman parte del periodo más violento de la ETA, y su nombre se convirtió en símbolo del terrorismo más extremo.
La doctrina que llevó su apellido abrió un debate jurídico y social sobre la proporcionalidad de las penas, la protección de las víctimas y los límites del derecho penal en contextos de terrorismo.
A día de hoy, Parot sigue en prisión y su figura continúa siendo objeto de controversia pública, especialmente cuando se producen movilizaciones o debates sobre su situación penitenciaria.




