Este neogranadino engrosa hoy nuestra colección de polímatas.
Joaquín Acosta. Semblanza biográfica
Tomás Joaquín de Acosta y Pérez de Guzmán, nombre completo de Joaquín Acosta, nació en Guaduas (Cundinamarca) en 1800 y murió en 1852. Su vida transcurrió en un periodo convulso: desde las guerras de independencia hasta los primeros años de la República de la Nueva Granada. De formación autodidacta en gran medida, combinó su carrera militar con investigaciones científicas y aportes historiográficos, destacando como uno de los intelectuales más versátiles de su época.
¿Por qué fue polímata?
Acosta encarnó el ideal ilustrado del siglo XIX, destacando en varias disciplinas:
- Geología y ciencias naturales.
– Investigó terrenos para proyectos como el canal interoceánico del Chocó (1821) y documentó la erupción del Nevado del Ruiz en 1845, uno de los primeros registros vulcanológicos de Colombia.
– Publicó la Geología de la Nueva Granada (1847) y colaboró con científicos europeos como Alexander von Humboldt. - Historiografía.
– Su obra Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada (1848) fue pionera en rescatar fuentes primarias del Archivo de Indias, con un enfoque crítico sobre la conquista.
– Reeditó y anotó el Semanario de Francisco José de Caldas, vinculando ciencia e historia. - Ingeniería militar y cartografía.
– Como director de caminos de Cundinamarca (1832), trazó rutas estratégicas y elaboró mapas detallados del territorio. - Diplomacia y política.
– Fue embajador en Washington (1842), canciller de la República (1843) y diputado, promoviendo reformas educativas y de infraestructura. - Divulgación científica.
– Tradujo obras como Viajes científicos a los Andes ecuatoriales de Boussingault, acercando el conocimiento europeo a América.
Joaquín Acosta. Sus obras.
- Geología de la Nueva Granada (1847).
- Compendio histórico… (1848): Primera síntesis historiográfica colonial neogranadina.
- Informes sobre el canal del Chocó y la navegación del río Magdalena.
- Documentos vulcanológicos y mineralógicos, hoy conservados en la Biblioteca Nacional de Colombia.
Acosta fue un puente entre el conocimiento local y global, cuyas investigaciones anticiparon campos como la geología histórica y la etnografía. Aunque su trabajo fue subestimado en vida —como su informe sobre el Nevado del Ruiz, ignorado hasta la tragedia de Armero (1985)—, hoy se le reconoce como un polímata fundamental para entender la ciencia y la historiografía colombianas del siglo XIX.