Comenzar a leer una obra de Sánchez Dragó es siempre un reto notable, por una razón, por otra o por varias, que es lo más habitual. Con La prueba del laberinto me pasó lo mismo: sentí una especie de rechazo inicial (solo por ser Premio Planeta ya me echaba para atrás y, además, se unía el presunto tono pretencioso y su excesivo enfoque en el autor como personaje central). Sin embargo, también resultaba atrayente… En fin, una mezcla de sensaciones personales.
Sobre La prueba del laberinto
Mezcla elementos de intriga, aventura y reflexión filosófica. La trama sigue al alter ego dragoniano, a Dionisio Ramírez, un detective español de 53 años, en su búsqueda trascendental de Jesús de Galilea, que desapareció misteriosamente en el año 33 de nuestra era..
La novela está dividida en tres partes:
- Dionisio recibe el encargo de escribir una novela sobre Jesús de Nazaret, lo que desencadena una crisis vital.
- A modo de diario y cartas, Dionisio narra sus experiencias en Palestina, Egipto y la India durante 1991, siguiendo los pasos de Jesús.
- El regreso a España, pasando por Francia, con un Dionisio renovado y dispuesto a escribir la novela definitiva sobre Jesús.
Lo que hace que esta obra sea particularmente atractiva es la habilidad de Sánchez Dragó para entretejer elementos históricos, religiosos y filosóficos en una narrativa de ficción. El autor combina misterio, viajes, tensión, incertidumbre, emboscadas y una variedad de personajes intrigantes, creando una historia rica y, desde luego, multifacética.
A nuestro juicio, el autor la planteó como un ejercicio divulgativo y de exploración de la figura de Jesús. Así, Sánchez Dragó muestra, además, su erudición y su capacidad para crear una narrativa que es a la vez entretenida e intelectualmente estimulante.
La novela ha recibido opiniones divididas, pero siempre se reconoce su ambición temática y su estilo ágil y erudito, que combina misterio, viajes, conspiraciones y reflexiones espirituales. En hablarydecir.com no nos deja duda: La prueba del laberinto nos la traemos a nuestros favoritos de Nos ha gustado…
Sobre Fernando Sánchez Dragó
Muy pretencioso sería, esto sí, pretender lanzar una semblanza nueva o con detalles desconocidos de Sánchez Dragó, que fue (y es) mucho más que un escritor brillante: fue un hombre radicalmente humano que vivió para vivir viviendo. En todo caso, diremos que un prolífico escritor, ensayista y comunicador español. Nacido en Madrid, estudió Filología Románica y se doctoró en la Universidad de Madrid. Su vida estuvo marcada por el activismo político en su juventud, lo que le llevó a la cárcel y al exilio durante el régimen franquista.
A lo largo de su carrera, Sánchez Dragó evolucionó desde posiciones comunistas hacia un anarquismo individualista y liberal, para terminar su vida con gran sintonía y muy cerca de los postulados del sentido común, de los de Vox. Fue profesor de español en varios países y trabajó como corresponsal extranjero.
Como escritor, publicó más de 45 libros de novela, ensayo y poesía. Entre sus obras más destacadas se encuentran Gárgoris y Habidis. Una historia mágica de España, que le valió el Premio Nacional de Literatura en 1979, El camino del corazón (1990) y, claro, El sendero de la mano izquierda (2002).
Fue también una figura controvertida en los medios de comunicación españoles, participando en numerosos programas de televisión y radio. Su obra y sus opiniones a menudo generaron debate, especialmente en sus últimos años, cuando se acercó a posiciones políticas sensatas y, por lo tanto, ajenas al subdesarrollo intelectual de la ridícula dictadura de lo políticamente correcto. La envidia también funcionó sobradamente.
Fernando Sánchez Dragó falleció en Castilfrío de la Sierra (Soria), el 10 de abril de 2023, a los 86 años de edad.