¿Qué fue la sucesión de Fibonacci?
Fue una secuencia matemática que llegó a Europa gracias al matemático italiano Leonardo de Pisa — más conocido como Fibonacci— quien la presentó en su obra Liber Abaci, publicada en 1202. Aunque la sucesión ya existía en otras culturas, fue Fibonacci quien la popularizó en Occidente al mostrar su utilidad en problemas cotidianos como el cálculo de poblaciones o el comercio
Aunque el concepto ya existía en la matemática india siglos antes, Fibonacci lo popularizó en Occidente al plantear un problema aparentemente simple: ¿cuántos pares de conejos se pueden generar en un año si cada mes cada pareja adulta produce una nueva pareja, que a su vez se vuelve fértil al segundo mes? La solución a este problema dio lugar a una secuencia numérica que, con el tiempo, se reveló mucho más profunda y universal de lo que parecía.
Sucesión de Fibonacci. Definición matemática
La sucesión comienza con los números 0 y 1, y cada término posterior se obtiene sumando los dos anteriores. Es decir, si se denotan los términos como F(n), entonces F(0) = 0, F(1) = 1, y para n ≥ 2, F(n) = F(n−1) + F(n−2). Esta fórmula genera una serie infinita de números que crecen rápidamente, pero con una estructura interna muy regular.
Presencia en la naturaleza
Uno de los aspectos más fascinantes de la sucesión de Fibonacci es su aparición en numerosos fenómenos naturales. Se encuentra en la disposición de las hojas en los tallos, en la forma de las piñas, en la estructura de las flores, en la espiral de las conchas marinas y en la organización de los pétalos. Esta recurrencia no es casual: la secuencia está relacionada con patrones de crecimiento óptimo y distribución eficiente en organismos vivos, lo que ha llevado a pensar que la naturaleza prefiere este tipo de progresión por razones funcionales.
Relación con el número áureo
A medida que se avanza en la sucesión, el cociente entre dos términos consecutivos tiende hacia un valor constante: aproximadamente 1,618. Este número es conocido como el número áureo o proporción áurea, y ha sido considerado desde la antigüedad como símbolo de armonía y belleza.
Arquitectos, artistas y diseñadores lo han utilizado para crear composiciones equilibradas, desde el Partenón hasta obras de Leonardo da Vinci. La conexión entre la sucesión de Fibonacci y el número áureo refuerza su relevancia tanto en el ámbito científico como en el estético.
Sucesión de Fibonacci. Aplicaciones
Más allá de la naturaleza y el arte, la sucesión de Fibonacci tiene aplicaciones en informática, economía, teoría de juegos y análisis técnico en mercados financieros.
Se utiliza en algoritmos de búsqueda, en estructuras de datos como los árboles binarios y en modelos de predicción. Su capacidad para describir procesos de crecimiento, acumulación y distribución la convierte en una herramienta versátil en múltiples disciplinas.