Las siete virtudes capitales

diciembre 22, 2025

Márgara Russotto

Las siete virtudes capitales

 

He de alcanzar
Señor mío
prometo
la abnegación total
la obediencia irrestricta
la perfecta docilidad
la mortificación a toda costa
la castidad incorrupta
la soledad contenta
la paciencia con los locos
la pobreza entre los pobres
la perpetua clausura
el mayor desposeimiento
el olvido de la carne
y sobre todo
y para siempre
acallar
las injustificadas palabras

y así
el perfecto silencio.

 

Sobre Las siete virtudes capitales

Las siete virtudes capitales es un poema breve, afilado y deliberadamente incómodo. Russotto adopta la forma de un voto ascético para desplegar una enumeración de virtudes que, lejos de elevar al sujeto, lo van reduciendo: abnegación, obediencia irrestricta, docilidad, mortificación, castidad incorrupta, soledad contenta, pobreza, clausura, desposeimiento, olvido de la carne. La lista culmina en un cierre que revela el verdadero objetivo del discurso disciplinario.

El poema funciona como una parodia crítica de la retórica religiosa de la renuncia. Russotto no ataca la fe ni la doctrina —no hay burla de lo sagrado, ni caricatura del creyente—, sino que expone la violencia simbólica que puede esconderse en ciertos discursos de obediencia absoluta. La ironía es fina: el poema no niega la espiritualidad, sino la lógica de sumisión que históricamente ha sido legitimada por instituciones religiosas y sociales.

No es un poema anticatólico. Es un poema anticlausura, antidocilidad, antisilenciamiento. La crítica no se dirige a la fe, sino a la estructura que exige la renuncia total del cuerpo y de la palabra. Russotto escribe consciente de que el lenguaje ascético ha sido, en muchos momentos, un dispositivo de control. Su gesto es desmontar ese lenguaje desde dentro, exagerándolo hasta que su crueldad se vuelve visible.

En suma, Las siete virtudes capitales es un poema que utiliza la forma devocional para revelar su envés: la obediencia como borrado del sujeto. Su fuerza reside en la economía verbal, la ironía contenida y la lucidez crítica.

La autora: Márgara Russotto

Márgara Russotto (Palermo, Italia, 1946) es una poeta, crítica literaria, traductora y profesora universitaria.

A principios de la década de 1950, se trasladó con su familia a Venezuela, donde cursó sus estudios secundarios y superiores. Se licenció en Letras por la Universidad Central de Venezuela en 1977 y se doctoró en Teoría Literaria y Literatura Comparada por la Universidad de São Paulo en 1987.

Fue profesora titular (y luego emérita) de la Universidad Central de Venezuela y también enseñó en la Universidad de Massachusetts Amherst. Su obra poética y crítica se caracteriza por un equilibrio entre erudición y sensibilidad, entre rigor intelectual y una escritura que nunca renuncia a la emoción ni a la ironía.

Su obra

Se centra en la literatura hispanoamericana del siglo XX, con especial atención a los cruces entre Brasil, el Caribe y el mundo hispánico. Ha publicado numerosos estudios, más de cincuenta artículos especializados y traducciones de autores como Oswald de Andrade, Cecília Meireles, Giuseppe Ungaretti o Claudio Magris.

Como poeta, Russotto desarrolla una escritura que combina introspección, corporalidad, crítica cultural y una mirada incisiva sobre la identidad femenina. Entre sus libros destacan Restos de viaje (1979), Viola d’Amore (1986), Épica mínima (1996) y El diario íntimo de Sor Juana (poemas apócrifos), del que procede Las siete virtudes capitales.

Russotto pertenece a esa tradición de autoras que examinan los discursos de poder —religiosos, culturales, lingüísticos— desde dentro, desmontándolos con precisión y sin estridencias. Su poesía es, a la vez, un ejercicio de lucidez y una voz atenta, rigurosa y profundamente consciente del poder del lenguaje.

 

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NOTA. La imagen que ilustra esta entrada pertenece y se ha extraído de Editorial Pre-textos.

 

 

Las siete virtudes capitales. Márgara Russotto de pie frente a una estantería llena de libros, sosteniendo un libro abierto y mirando a cámara

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