Mitología de un hecho constante

febrero 8, 2025

Tomás Borrás

Texto íntegro de Mitología de un hecho constante, microrrelato de Tomás Borrás

A la madre le habían confiado los dioses el secreto: “Mientras alimentes la llama de esa hoguera, tu hijo vivirá”. Y la madre, infatigable, sostenía el fuego, vigilándolo, sin permitir que disminuyese en intensidad ni altura.

Así pasaron los años. La madre, arrodillada ante el lar, veía cómo las ascuas alargaban sus alegres brazos escarlata, garantía de la vitalidad de su hijo. Sin dormirse, hora tras hora, agregaba al montón caliente nuevos troncos, en vela de su hermosa calentura.

Un día, por la puerta abierta que daba a los campos, entró una joven blanca, sonriente y hermosa, de paso seguro y ojos que miraban con gozo y fe al porvenir. Sin hablarle, ayudó a levantarse a la madre, sorprendida, le hizo un ademán de adiós, y se arrodilló ante el lar, a nutrir ella, la crepitante llamarada.

La madre no preguntó. Súbitamente comprendía que era su revelo, que estaba obligada a ceder el turno a la desconocida, a la que se encargaba desde entonces de sostener el alimento de la incesante llama para que viviera su hijo.

Y, también en silencio, se salió de la casa y no se fue lejos; solo donde podía prudentemente contemplar el humo delicado disolviéndose en el delicado azul.

Sobre Mitología de un hecho constante

Incorporamos hoy a Microrrelatos esta obra de Tomás Borrás que forma parte de su colección Cuentos gnómicos y fue publicada en el libro Cuentacuentos (1948).

El relato utiliza un lenguaje poético y simbólico, afrontando temas que, desgraciadamente, hoy parecen extraños, como el sacrificio, el relevo generacional y la continuidad de la vida. Su estructura breve y su carácter elíptico son características propias del microrrelato, un género que busca impactar al lector con intensidad y concisión

Sobre Tomás Borrás

Tomás Borrás y Bermejo (Madrid, 10 de febrero de 1891) fue un escritor, periodista y político español conocido tanto por su prolífica obra literaria como por su actividad política. Destacó como novelista, dramaturgo y cuentista, además de ser cronista oficial de la Villa de Madrid.

Como periodista, colaboró con medios influyentes como La Nación, ABC y Blanco y Negro. Fue director de publicaciones como F.E. en Sevilla y España en Tánger.

Borrás militó en las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS) y luego en Falange Española. Es conocido por haber elaborado documentos que justificaron el alzamiento nacional del 18 de julio de 1936, argumentando, además, una nueva revolución comunista inminente. Memoria.

Tomás Borrás comenzó a escribir desde joven y se le asocia con el modernismo. Fue miembro del círculo cultural del Café de Pombo, inmortalizado en el cuadro de José Gutiérrez Solana. Su obra incluye novelas, teatro, ensayos y relatos breves. Entre sus aportaciones más destacadas están los Cuentos gnómicos, una colección de microrrelatos publicados entre 1940 y 1969, así como La pared de la tela de araña (1924); La mujer de sal (1925); Checas de Madrid (1940); La sangre de las almas (1947) y Madrid teñido de rojo (1962).

En teatro destacamos El sapo enamorado (1916) y La esclava del Sacramento (1943).


Tomás Borrás falleció en Madrid el 26 de agosto de 1976, a los 85 años de edad.

Mitología de un hecho constante

Artículos relacionados

Efectos secundarios

Efectos secundarios

Texto íntegro de Efectos secundarios Microrrelato de Miguel Ángel Hernández-Navarro   Con el lógico nerviosismo de la primera noche, el hijo del sepulturero ayudó a su padre a colocar la lápida de una tumba. Mientras sostenía el mármol, escuchó golpes y gritos en...

leer más
Náufragos en la orilla

Náufragos en la orilla

Texto íntegro de Náufragos Microrrelato de Esteban Padrós de Palacios Náufragos La balsa, abandonada a los caprichos de la corriente y sin ninguna voluntad que la rigiera. Unas tablas carcomidas. Un palo con unos calzoncillos flotando al viento. Dos hombres echados...

leer más
El baño: una obsesión

El baño: una obsesión

Texto íntegro de El baño Microrrelato de Carmela Greciet   Era adolescente y negra. Se llamaba Violeta. Hace aproximadamente un año, mientras cocinaba, un pequeño accidente hizo que se le derramase aceite hirviendo sobre un brazo. Cuando sus quemaduras sanaron y...

leer más