Hay insultos que nacen para herir y otros que, sin dejar de serlo, conservan un regusto doméstico, casi de cocina baja.
Rabasón pertenece a los de esa calaña: un término que retrata un cuerpo y, de paso, una actitud, y que sobrevive porque nombra con precisión algo que todos hemos visto aunque nadie se atreva a describirlo.
| Insulto | Rabasón |
|---|---|
| Significado | Persona baja, rechoncha y de andares torpes; a veces también alguien simple o de pocas luces. Retaco, papujo. |
| Etimología | Probable derivación de rabo → rabón → rabasón, con sufijo aumentativo -ón que intensifica la idea de corto y grueso. Documentado en zonas rurales del norte peninsular. |
| Usos comunes | No seas rabasón y espabila, que no llegamos. / Entró el rabasón del vecino con su paso de tonel. |
| Curiosidades | En algunos pueblos se usa casi con cariño, como burla doméstica; en otros, es un insulto pleno. También aparece en glosarios dialectales de Cantabria y Burgos. |
Como tantos insultos rurales, funciona mejor cuando se pronuncia con media sonrisa: no busca destruir, sino situar. Es un recordatorio de que la lengua popular sabe medir a la gente con una exactitud que ningún diccionario académico se atrevería a firmar.




