Tixotropía

Probablemente más del 75 % de quienes lean esta entrada, desconocían la existencia de este vocablo tan raro aparentemente, y por eso lo publicamos.

Definición

Es una palabra que proviene del alemán thixotropie y este del griego thixis, que significa tocar y tropos, que significa cambiar o transformar. La Real Academia Española informa de que es un nombre femenino relativo a la química y define tixotropía como la propiedad que presentan determinados fluidos, como la gelatina o la miel, que tienden a licuarse cuando se agitan y a solidificarse en estado de reposo.

La tixotropía permite, pues, que algunos materiales pasen de un estado más sólido a uno más líquido con la aplicación de fuerza y luego vuelvan a su estado original una vez que esa fuerza se detiene.

La tixotropía tiene aplicaciones prácticas en la fabricación de productos como pinturas y recubrimientos, donde es deseable que sean fáciles de aplicar pero que no goteen o se derramen una vez aplicados.

Ejemplos

¿Ejemplos? El kétchup, la miel, el yogur, la arcilla, pinturas y recubrimientos alcalinos, selladores para madera, masillas para reparación de carrocerías o paredes, geles, cremas, siliconas,…

La miel, por ejemplo, tiene la propiedad de cambiar su viscosidad; se vuelve más líquida cuando se agita y regresa a un estado más espeso en reposo. Esta característica es beneficiosa para las abejas y para nosotros, ya que facilita la extracción y el manejo de la miel, pero también permite que se almacene de manera estable tanto en el panal o en el envase.

Es importante distinguir entre un fluido tixotrópico y un seudoplástico. Un tixotrópico muestra una disminución de la viscosidad a una velocidad de corte constante, un seudoplástico muestra esta disminución al aumentar la velocidad de corte.

Para medir la tixotropía, se usa un reómetro que mide cómo cambia la viscosidad con el tiempo bajo una fuerza constante. Pero en reómetros no profundizaremos, al menos ahora.

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