Lisboa, nombre de leyenda

agosto 22, 2025

¿Por qué se llama Lisboa?

Lisboa, capital de Portugal y joya del Atlántico, no solo deslumbra por sus colinas, su luz y su historia milenaria. También intriga por su nombre, cuya etimología ha sido objeto de debate durante siglos. ¿Fue bautizada por navegantes fenicios? ¿Por colonos romanos? ¿O acaso por el mítico Ulises? La respuesta no es única, pero cada hipótesis revela una capa del pasado de la ciudad.

Lisboa. Puerto seguro

Una de las teorías más antiguas atribuye el origen del nombre a los fenicios, grandes navegantes del Mediterráneo que habrían llegado a la desembocadura del Tajo en busca de rutas comerciales. Según esta hipótesis, Lisboa derivaría de Alis Ubo, que en fenicio significaría puerto seguro. Esta interpretación encaja con la geografía de la ciudad, protegida por colinas y abierta al mar, ideal para el comercio y la navegación.

Olissipo: el legado romano

Con la expansión del Imperio romano, la ciudad pasó a llamarse Olissipo o Olisipo. Los romanos latinizaron nombres locales y dejaron huella en la cultura y arquitectura de la región.

Algunos estudiosos creen que Olissipo podría ser una evolución del nombre fenicio, mientras que otros lo vinculan con el río Tajo, entonces llamado Tagus, y con la palabra ops, que en latín significa riqueza. Así, Olissipo sería la ciudad rica del Tajo.

Ulises y la fundación mítica

La versión más romántica y legendaria sostiene que Lisboa fue fundada por Ulises, el héroe griego de la Odisea, durante su largo viaje de regreso a Ítaca. Según esta tradición, Ulises habría establecido una colonia en la desembocadura del Tajo, bautizándola como Olissipo en honor a sí mismo. Aunque esta teoría carece de base arqueológica sólida, ha perdurado en la imaginación popular y en la literatura portuguesa, alimentando el aura mítica de la ciudad.

La evolución hacia Lisboa

Con el paso de los siglos, Olissipo fue transformándose fonéticamente. La influencia árabe durante la ocupación musulmana entre los siglos VIII y XII también dejó su huella, aunque el nombre no cambió radicalmente.

Tras la Reconquista cristiana, el nombre evolucionó hacia Lixbona y finalmente Lisboa, como se conoce hoy. Esta transformación refleja el mestizaje lingüístico y cultural que define la historia portuguesa.

Conclusión: un nombre y mil historias

Lisboa no tiene un origen único ni definitivo en su nombre, pero eso no le resta valor. Al contrario, lo enriquece.

Cada teoría —histórica, lingüística o mitológica— aporta una perspectiva distinta sobre la ciudad y su papel en el mundo antiguo. Lisboa es, en esencia, una síntesis de culturas, leyendas y lenguas. Su nombre, como sus calles empedradas, guarda secretos que solo se revelan a quienes se atreven a explorarlos.

Vista panorámica de Lisboa con tejados rojos, el río Tajo y el puente 25 de Abril al fondo, bajo un cielo despejado

Artículos relacionados

Menorca: nombre y raíz

Menorca: nombre y raíz

El nombre Menorca procede directamente del latín Minorica, forma documentada en época romana y derivada de la expresión Balearis Minor, es decir, la isla menor en contraste con Balearis Maior, Mallorca, la isla mayor. Esta oposición está atestiguada en fuentes latinas...

leer más
Ibiza, un palimpsesto

Ibiza, un palimpsesto

¿Por qué se llama Ibiza? El topónimo Ibiza es uno de los más antiguos del Mediterráneo occidental que ha llegado hasta hoy con una continuidad sorprendente. Cada civilización que pasó por la isla dejó una huella fonética distinta, pero ninguna alteró la estructura...

leer más
Gran Canaria y su nombre

Gran Canaria y su nombre

El nombre Gran Canaria es uno de los más antiguos del archipiélago y aparece ya en fuentes clásicas. Aunque hoy lo asociamos a la isla tal como la conocemos, su origen se remonta a la Antigüedad y está ligado a las primeras referencias romanas a las Islas Canarias....

leer más