Hoy, lunes 16 de febrero, la isla de La Palma celebra uno de sus rituales más singulares y esperados del año: la fiesta de Los Indianos, el gran protagonista del Lunes de Carnaval palmero.
La ciudad de Santa Cruz se transforma en un escenario blanco y caribeño donde tradición, historia y humor popular se entrelazan en una celebración que no se parece a ninguna otra.
Eco de la emigración canaria a América
La fiesta de Los Indianos se centra la emigración canaria hacia América, especialmente a Cuba, desde el siglo XVIII hasta bien entrado el XX. Muchos palmeros partieron en busca de prosperidad y, cuando regresaban, lo hacían con nuevos hábitos, acentos, modas y un estatus social que despertaba fascinación y cierta ironía. A estos retornados se les llamaba indianos.
La celebración nació como una sátira popular hacia esa figura del emigrante enriquecido que volvía a la isla con trajes blancos impecables, sombreros panamá, habanos y un aire de ostentación. Con el tiempo, la caricatura se transformó en un homenaje festivo a la emigración y a los vínculos con el Caribe.
Fiesta de Los Indianos. Evolución
Aunque la tradición tiene raíces antiguas, la fiesta tal como se conoce hoy se consolidó en el siglo XX, especialmente desde los años 60 y 70, cuando el Carnaval palmero comenzó a institucionalizarse. La celebración pasó de ser una representación espontánea y casi doméstica a convertirse en una celebración multitudinaria, capaz de reunir a decenas de miles de personas vestidas de riguroso blanco.
La evolución ha mantenido el espíritu original —la teatralización del regreso del indiano— pero ha incorporado elementos nuevos: música cubana en directo, comparsas, agrupaciones de guaracheros y un despliegue logístico que convierte la ciudad en un escenario caribeño.
El ritual del polvo blanco
Si hay algo que define Los Indianos es el polvo de talco. La nube blanca que envuelve la ciudad no es un simple adorno: funciona como un elemento simbólico y catártico. Se ha interpretado como una metáfora de la igualdad, un gesto de bienvenida al indiano y una forma de juego colectivo que rompe jerarquías y libera tensiones.
El talco, que en sus orígenes pudo estar relacionado con antiguas costumbres de carnaval y con polvos perfumados usados en fiestas aristocráticas, se ha convertido en el sello visual de la celebración.
La Negra Tomasa: personaje central
Entre todos los personajes que desfilan, destaca La Negra Tomasa, interpretada tradicionalmente por un hombre caracterizado con vestimenta y maquillaje que evocan la estética afrocaribeña. Su aparición marca el inicio oficial de la fiesta.
La Negra Tomasa encarna la conexión con Cuba, la teatralidad del carnaval y el espíritu burlesco que define Los Indianos. Su figura genera debates sobre representación cultural, pero sigue siendo un símbolo arraigado en la identidad palmera.
Formas y estética: un Caribe imaginado
La fiesta se construye sobre una estética muy definida: vestimenta blanca, guayaberas, vestidos de encaje, sombreros panamá, abanicos, maletas antiguas, jaulas con loros de mentira, joyas exageradas y puros. La música cubana —son, guaracha, bolero— envuelve las calles y convierte Santa Cruz en un Caribe idealizado, filtrado por el humor palmero.
Fiesta de Los Indianos
Los Indianos no es solo un carnaval pintoresco. Es una fiesta que articula varios niveles de significado: emigración, identidad insular, crítica social y sentido de comunidad.
Funciona como un espejo en el que la isla se mira a sí misma, reconociendo su historia con afecto y picardía.
Curiosidades y anécdotas
A lo largo de los años, Los Indianos ha acumulado detalles que la distinguen: la ciudad se prepara para soportar toneladas de talco, miles de visitantes llegan desde otras islas y desde la Península y la fiesta ha inspirado estudios antropológicos, documentales y reportajes internacionales.
A pesar de su carácter multitudinario, conserva un ambiente sorprendentemente familiar y cercano.
Los Indianos: una celebración viva
Los Indianos sigue evolucionando. Cada generación aporta matices nuevos, debates y reinterpretaciones.
Lo que permanece es su esencia: una mezcla de recuerdos, humor popular y estética caribeña que convierte a Santa Cruz de La Palma en un escenario único, donde la isla celebra su pasado emigrante y su identidad abierta al mundo.
Lamentablemente, el gobierno del fraudillo sigue permitiendo que los palmeros afectados por la erupción del volcán de Tajogaite o Cumbre Vieja en 2021 continúen viviendo en barracones prefabricados, sin poder disfrutar plenamente de la fiesta de Los Indianos mientras sigan en esas condiciones.
Nadie se quedará atrás, decía el muy…




