Chascos y chascarrillos

noviembre 20, 2024

Chasco apareció en el español allá por el siglo XVII, posiblemente como una onomatopeya que imitaba el sonido de un latigazo o un chasquido. Con el tiempo, pasó a significar una decepción o un engaño ligero, como si la vida nos diera un pequeño azote. De este chasco nació chascarro, que se coló en nuestro idioma para describir un suceso gracioso o un dicho agudo. Es como si el chasco, en lugar de decepcionar, decidiera hacernos reír. Y finalmente llegamos a chascarrillo, ese diminutivo cariñoso que se refiere a un cuento breve y jocoso, una anécdota divertida que se comparte para amenizar una conversación. Es la evolución natural del chascarro, pero en formato de bolsillo, perfecto para sacar una sonrisa en cualquier momento. Estas palabras han ido saltando de boca en boca, de diccionario en diccionario, manteniendo viva la chispa del humor español. Son como pequeños fuegos artificiales lingüísticos que iluminan nuestras charlas con destellos de ingenio y picardía. Así, desde el chasquido original hasta el chascarrillo final, estas palabras han trazado un camino lleno de sorpresas y risas en nuestra lengua, recordándonos que, a veces, los chascos de la vida pueden convertirse en las mejores historias para contar.

Ya perdonarán ustedes (o no, como quieran) la licencia anterior pero a veces las ocurrencias salen bien y a juicio de quien esto escribe, ha salido, al menos, interesante. Vayamos con lo serio.

Chascos y chascarrillos. Etimología y significado

Chasco apareció en el español en el siglo XVII, como una onomatopeya que imitaba el sonido de un latigazo. Es un sustantivo masculino que significa una decepción o un engaño ligero. De él deriva el verbo chasquear. Suele aparecer en expresiones como dar (o llevarse) un chasco.

De chasco a chascarro, añadiendo el sufijo -arro, que aunque suele tener un matiz aumentativo o despectivo, aquí adquiere un tono más coloquial. Chascarro describe un suceso gracioso o un dicho agudo, como si el chasco, en lugar de decepcionar, decidiera hacernos reír.

Finalmente llegamos a chascarrillo, que añade el sufijo diminutivo -illo a chascarro. Este sustantivo se refiere a un cuento breve y jocoso, una anécdota divertida para amenizar una conversación. De él deriva el sonoro pero poco usado adjetivo chascarrillero. En el uso, chascarrillo suele acompañar a verbos como contar o soltar.

Corolario. Chascos y chascarrillos

Ojalá estuviéramos en tiempos de chascos y chascarrillos. Desgraciadamente esos ya pasaron, ahora estamos en un estadio muy superior: el de problemas tremendos y problemones mayúsculos, el de supervivencia o muerte. Por eso, el tiempo de Sánchez y su inmunda corrupatía tiene que terminar de una vez. De momento, en eso también estamos en esta nuestra pequeña trinchera, la de hablarydecir.

Y recuerden que estamos a su disposición en hablarydecir@gmail.com para cualquier sugerencia, comentario o crítica que deseen compartir. En ese correo de hablarydecir nos encantaría escuchar sus pensamientos, sugerencias, críticas o experiencias, ya que su opinión es valiosa para nosotros. ¡No duden en escribir!

 

Artículos relacionados

Falta una paloma

Falta una paloma

Falta una paloma en el campanario. La expresión nace de esa estirpe de metáforas que convierten la mente humana en un objeto visible, casi palpable, para explicar con humor lo que a veces se escapa del juicio. Falta una paloma. Origen Aunque lo presentamos ahora en...

leer más
Llamar poderosamente la atención

Llamar poderosamente la atención

Llamar poderosamente la atención es una de esas fórmulas que sobreviven no por su precisión, sino por su inercia. Se repite porque ya estaba ahí, porque suena a frase hecha, porque parece dotar de énfasis a lo que, en realidad, no lo tiene. El problema no es el...

leer más
La madre del cordero

La madre del cordero

Siempre me ha hecho gracia esta expresión de la madre del cordero y la verdad es que suelo utilizarla con cierta frecuencia. O sea, como casi todos ustedes, supongo. Pero ¿qué sabemos de ella? Vamos a ver... La madre del cordero. Origen y significado Sin entrar a...

leer más