¿Qué fue el Regimiento Ultonia?
Una unidad singular del ejército español, formada por irlandeses exiliados que encontraron en la Monarquía Hispánica un nuevo hogar y un enemigo común. Su historia enlaza la diáspora irlandesa con algunos de los episodios militares más intensos de la España moderna.
Regimiento Ultonia. Origen y contexto
El Regimiento Ultonia fue una unidad del ejército español formada por irlandeses exiliados, parte de la amplia diáspora católica que abandonó Irlanda tras la consolidación del dominio inglés en los siglos XVII y XVIII.
Su creación se inscribe en un fenómeno histórico mayor: los llamados Wild Geese, soldados irlandeses que sirvieron en ejércitos católicos europeos —Francia, España, Austria— después de la derrota de los jacobitas y la imposición de leyes penales contra los católicos en Irlanda. España, enfrentada de manera recurrente a Inglaterra, se convirtió en un destino natural para estos exiliados, que aportaban experiencia militar y una motivación política clara: combatir al poder que había expulsado a sus familias.
El Regimiento Ultonia se creó en 1709, durante la Guerra de Sucesión Española, en un momento en que la Monarquía Hispánica necesitaba reforzar sus tropas con contingentes fiables y disciplinados. Su nombre alude a Ulster, una de las provincias históricas de Irlanda, y subraya el origen de sus primeros integrantes. Desde el principio, el Ultonia se integró plenamente en la estructura militar borbónica, aunque conservó su identidad irlandesa en mandos, tradiciones y reclutamiento.
Participación en conflictos
A lo largo del siglo XVIII, participó en campañas que reflejan la política exterior de la España borbónica. Combatió en la Guerra de Sucesión, en la defensa de plazas italianas y en operaciones contra Inglaterra, donde la presencia de soldados irlandeses tenía un valor simbólico añadido. Con el tiempo, el regimiento dejó de nutrirse exclusivamente de irlandeses, pero mantuvo su nombre y parte de su carácter distintivo.
Su trayectoria alcanzó un punto especialmente relevante durante la Guerra de Independencia Española (1808‑1814). El Ultonia se distinguió en la defensa de Gerona, uno de los episodios más duros del conflicto. Allí, bajo el mando de Mariano Álvarez de Castro, el regimiento resistió asedios prolongados y mostró una disciplina que las crónicas contemporáneas destacaron de manera explícita. La defensa de Gerona consolidó la reputación del Ultonia como una unidad fiable, resistente y estrechamente vinculada a la causa española frente a la ocupación napoleónica.
Transformaciones y final del Regimiento Ultonia
Tras la guerra contra Napoleón, el ejército español inició un proceso de reorganización que afectó a muchas unidades históricas. El Ultonia, como otros regimientos de origen extranjero, fue perdiendo progresivamente su carácter distintivo. La profesionalización del ejército y la desaparición de los contingentes irlandeses en Europa hicieron que su identidad original dejara de tener sentido práctico. A mediados del siglo XIX, el regimiento fue absorbido en nuevas estructuras, y su nombre desapareció de la organización militar activa.
Sin embargo, su legado no se extinguió por completo. En Cataluña, especialmente en Gerona, la memoria del Ultonia quedó asociada a la resistencia frente a los franceses. En Irlanda, forma parte del recuerdo de los Wild Geese, símbolo de la diáspora militar católica que marcó la historia europea durante más de un siglo.
Consecuencias
El Regimiento Ultonia representa un cruce singular de identidades: irlandesa, católica y española. Su existencia demuestra cómo los conflictos internos de un país pueden proyectarse en la política militar de otro, y cómo los exilios masivos generan unidades cohesionadas por una causa común.
Para España, el Ultonia aportó soldados experimentados en momentos críticos y reforzó la dimensión internacional de su ejército. Para Irlanda, fue una de las vías por las que su diáspora mantuvo viva la oposición al dominio inglés.
Su trayectoria permite comprender mejor la compleja red de alianzas, exilios y lealtades que definió la Europa moderna. Y su participación en la defensa de Gerona lo inscribe en la memoria militar española, como ejemplo de una unidad extranjera que llegó a ser, en la práctica, plenamente española sin renunciar a su origen.




