La extraña sinécdoque

noviembre 14, 2025

Sinécdoque es una extraña palabra porque, a diferencia de otras figuras retóricas que han encontrado equivalentes modernos o se han popularizado en el habla cotidiana, permanece como un término rígido, casi arqueológico.

Su sonoridad resulta áspera, difícil de pronunciar con naturalidad y su uso se ha mantenido confinado a manuales de retórica, aulas de filología y textos literarios especializados. No ha evolucionado hacia formas más accesibles ni ha generado derivados coloquiales, lo que la convierte en un fósil lingüístico: vigente en teoría, pero rara en la práctica.

Sinécdoque. Etimología

La palabra proviene del griego synekdochḗ, formada por syn- (con, junto) y ekdékhesthai (recibir, comprender). Literalmente significa, pues, comprender conjuntamente o recibir en lugar de. El término pasó al latín como synecdŏche y de ahí al español, conservando casi intacta su forma original. Esa fidelidad etimológica explica su rareza: no se adaptó fonéticamente ni se simplificó, como sí ocurrió con metáfora o metonimia.

Significado

La sinécdoque es una figura retórica que consiste en designar el todo por la parte o la parte por el todo. Decir cien cabezas de ganado en lugar de cien reses es un ejemplo clásico. Se trata de una operación mental de sustitución que revela cómo el lenguaje puede reducir o ampliar la realidad según la perspectiva. Es cercana a la metonimia, pero más estricta: siempre implica una relación de inclusión entre parte y totalidad.

Usos

En la literatura, la sinécdoque ha servido para intensificar imágenes y condensar significados. En la poesía barroca, por ejemplo, se empleaba para dar fuerza visual a las descripciones. Y en el discurso político y periodístico, aparece de manera inadvertida: España ganó el partido cuando en realidad lo hicieron unos cuantos jugadores. Sin embargo, su nombre técnico rara vez se menciona fuera de ámbitos académicos, lo que refuerza su carácter extraño y poco evolucionado.

Curiosidades

La sinécdoque comparte con la metáfora la capacidad de modelar la percepción, pero mientras la metáfora se ha convertido en un recurso cotidiano y hasta filosófico, la sinécdoque ha quedado relegada.

Curiosamente, en inglés y francés el término también se mantiene casi idéntico (synecdoche, synecdoque), lo que sugiere una resistencia internacional a su simplificación. Además, su rareza ha inspirado reflexiones literarias: autores como Borges la mencionan como ejemplo de cómo el lenguaje conserva piezas arcaicas que sobreviven más por tradición que por uso vivo.

Sinécdoque. Persistencia sin evolución

Es, en definitiva, una palabra que se mantiene como reliquia conceptual. No ha generado variantes, no se ha popularizado en el habla común y conserva una forma fonética que intimida.

Su rareza no está en el mecanismo que designa —que usamos constantemente sin saberlo—, sino en la palabra misma, que parece condenada a permanecer en los márgenes de la lengua, como un término técnico que nunca fue cotidiano.

Sinécdoque. Naranja sonriente con hoja verde que sostiene una cesta de frutas variadas (plátano, uvas, manzana) sobre fondo claro

Artículos relacionados

Exangüe, ni sangre ni fuerza

Exangüe, ni sangre ni fuerza

Exangüe proviene del latín exsanguis, sin sangre, pero lo peculiar no es su origen, sino su trayecto. A diferencia de otras voces latinas que el español fue moldeando hasta hacerlas suyas, esta llegó casi intacta y se quedó así, como si el idioma no hubiera sabido muy...

leer más
Trápala, lío a la vista

Trápala, lío a la vista

La rareza fonética, su etimología incierta y su sabor costumbrista convierten a trápala en candidata natural para la sección Extrañas palabras, donde caben precisamente estos términos que resisten en los pliegues menos transitados del idioma. Trápala. Etimología La...

leer más
Popurrí, caos amable

Popurrí, caos amable

Popurrí es una de esas voces que, aun siendo perfectamente legítimas y asentadas en el español, producen una sensación de rareza inmediata. Suena juguetona, casi cómica, con ese vaivén silábico que parece rebotar en la boca. La acentuación aguda en í, poco frecuente...

leer más