Llegarán suaves lluvias

octubre 21, 2025

Sara Teasdale

Llegarán suaves lluvias, de Sara Teasdale

 

Llegarán suaves lluvias y el olor de la tierra,
Y golondrinas dando vueltas con sus débiles sonidos;

Y ranas en los estanques cantarán por la noche,
Y ciruelos silvestres de trémulo blanco.

Los petirrojos vestirán su emplumado fuego,
Silbando sus caprichos sobre una baja alambrada.

Y nadie sabrá de la guerra, nadie
Se preocupará al final cuando haya concluido.

A nadie le importaría, ni a pájaro ni a árbol,
Si la humanidad pereció completamente;

Y la primavera misma, cuando despierte al amanecer
Apenas se daría cuenta que nos hemos ido.

Sobre Llegarán suaves lluvias

Publicado en julio de 1918 en Harper’s Monthly Magazine, este poema de Sara Teasdale se inscribe en el contexto inmediato de la I Guerra Mundial y la pandemia de gripe. Su subtítulo original, Tiempo de guerra, revela una intención elegíaca que rehúye la denuncia directa y opta por una forma lírica de antimilitarismo.

La voz poética, serena y fatalista, contrapone la continuidad indiferente de la naturaleza —golondrinas, ranas, ciruelos, petirrojos— a la desaparición del ser humano. La primavera no consuela ni castiga: simplemente sigue. El poema, compuesto en dísticos rimados de métrica irregular, despliega una musicalidad contenida que refuerza su mensaje: la guerra puede extinguirnos, pero no alterará el curso de la vida natural.

Esta visión, cercana al taoísmo o al estoicismo lírico, anticipa preocupaciones ecologistas y existenciales que autores posteriores, como Ray Bradbury, retomarán con fuerza.

Edición y recepción

Tras su aparición en Harper’s Monthly, el poema fue incluido en la colección Flame and Shadow (1920), donde Teasdale afianza su estilo: brevedad, intensidad emocional y una imaginería naturalista que evita el ornamento.

Aunque su recepción inicial fue favorable, la crítica modernista lo relegó por considerarlo femenino o menor. Sin embargo, su relectura desde perspectivas ecocríticas y feministas ha devuelto a este texto su lugar como pieza clave de la lírica estadounidense del siglo XX. En el ámbito hispano, las traducciones han oscilado entre lo literal y lo interpretativo, pero pocas han captado la sobriedad rítmica y la elegancia fatalista del original.

Sobre Sara Teasdale

Nacida en San Luis (Misuri), en 1884, Sara Teasdale vivió marcada por una salud frágil y una sensibilidad intensa que se tradujo en una poesía lírica de gran pureza formal.

Educada en casa y luego en escuelas privadas, publicó su primer libro en 1907 (Sonnets to Duse and Other Poems) y alcanzó el reconocimiento con Love Songs (1917), obra por la que recibió el Premio Pulitzer de Poesía en 1918. Su estilo, caracterizado por la musicalidad, la concisión y una emotividad contenida, abordó temas como el amor, la belleza, la muerte y la soledad.

Aunque su obra la eclipsaron los grandes nombres del modernismo, su legado ha sido revalorizado por su honradez lírica y su capacidad para expresar la vulnerabilidad sin afectación.

Sara Teasdale falleció en Nueva York en 1933, por sobredosis, tras una profunda depresión. Su poesía, lejos de la grandilocuencia, resuena por su capacidad de decir lo esencial con voz baja y firme.

 

¡Bienvenida al Poemario, Sara Teasdale!

Llegarán suaves lluvias. Retrato en blanco y negro de Sara Teasdale sentada, con expresión serena y vestimenta bordada, sobre fondo oscuro

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