Exangüe, ni sangre ni fuerza

Exangüe, ni sangre ni fuerza

Exangüe proviene del latín exsanguis, sin sangre, pero lo peculiar no es su origen, sino su trayecto. A diferencia de otras voces latinas que el español fue moldeando hasta hacerlas suyas, esta llegó casi intacta y se quedó así, como si el idioma no hubiera sabido muy...