El término collación, o más comúnmente, la colación tiene una rica historia. Su origen se remonta al latín collatio, que significa acción de conferir un beneficio eclesiástico, comida, banquete. Esta raíz etimológica está relacionada con el verbo latino confero, que significa traer juntos o reunir.
Significados y usos
Collación o colación se refería a un distrito de una población, equivalente a un barrio o parroquia. Este uso se encuentra en fueros medievales como el de Molina de Aragón de 1112, donde se mencionaba la vecindad en una collación como requisito para ciertos cargos. En el ámbito eclesiástico y civil de la Edad Media, el término designaba una parroquia o demarcación eclesiástica, evolucionando posteriormente para referirse a un suburbio, barrio o distrito como base de demarcación civil. Este uso se extendió por Europa y llegó a América tras el descubrimiento.
Para la RAE, hay estas ocho acepciones de colación:
- Acto de colar o conferir canónicamente un beneficio eclesiástico, o de conferir un grado de universidad.
- Cotejo que se hace de una cosa con otra. Sinónimos: cotejo, comparación, confrontación.
- Territorio o parte de vecindario que pertenece a cada parroquia en particular.
- Refacción que se acostumbra a tomar por la noche en los días de ayuno. Sinónimos: refrigerio, aperitivo, tentempié, piscolabis, collación.
- Refacción de dulces, pastas y a veces fiambres, con que se obsequia a un huésped o se celebra algún suceso. Sinónimos: refrigerio, aperitivo, tentempié, piscolabis, collación.
- Conferencia o conversación que tenían los antiguos monjes sobre cosas espirituales.
- Porción de cascajo, dulces, frutas u otras cosas de comer, que se daba a los criados el día de Nochebuena.
- Golosina hecha de masa moldeada en diferentes formas y recubierta de azúcar.
Y solo una para collación: refacción por la noche en los días de ayuno.
El contexto
En el contexto de la alimentación, colación pasó a denominar la merienda en la Edad Media y, en el siglo XV, se refería a la comida ligera permitida en época de ayuno religioso.
En el ámbito legal, colación se refiere a la obligación del heredero forzoso de aportar a la masa hereditaria los bienes recibidos del causante por donación, dote o cualquier otro título lucrativo en vida de aquel. Este proceso se realiza para computar como participación hereditaria lo recibido en vida del causante.
En el campo bibliográfico colación se utiliza para describir los atributos físicos de un texto, como el número de hojas y su organización. Este uso ha sido importante en el estudio de obras literarias clásicas, donde la colación ha ayudado a distinguir entre diferentes ediciones y variaciones textuales.
¿Collación y colación son sinónimos?
No. Colación, con ocho acepciones, es el término más versátil y de uso general. Abarca significados en derecho sucesorio, práctica eclesiástica, gastronomía y bibliografía. Collación, con una sola, es una variante ortográfica arcaica y de uso restringido para referirse a la comida ligera en días de ayuno religioso.
La diferencia ortográfica ( l vs. doble ll) refleja una evolución fonética y ortográfica distinta en el español. Mientras una ha mantenido y ampliado sus significados, collación se ha especializado y limitado en su uso.
Las acepciones de colación no se aplican a collación por razones de evolución lingüística y uso contemporáneo. La RAE, al registrar estas formas separadamente, reconoce su distinción semántica y funcional en el español actual.
En conclusión, aunque comparten origen etimológico, colación y collación no son intercambiables y deben tratarse como entradas léxicas distintas con ámbitos de uso diferenciados.
Curiosidades
Colación para referirse a una comida tiene un origen curioso en ciertas órdenes monásticas. En esos contextos, se leía un libro llamado Collationes durante la cena, lo que llevó a que el término se asociara con la comida misma.
El Hinman Collator, una máquina desarrollada para comparar textos, revolucionó el estudio de las obras de Shakespeare al permitir identificar con precisión las variaciones entre diferentes ediciones.
Esperamos haber disipado esta duda que nos planteó Andrej Elisondo, de San Felipe (Chile). Desde ahora está en nuestra sección de Dudas razonables (o no).
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